La agricultura ecológica está marcada por la desigualdad en los países de la UE

Agricultura ecológica. Así como hay países que ya cumplen con los objetivos ecológicos trazados, otros tienen porcentajes casi nulos. La meta de incluir más productos alimenticios que se cultivan de forma amable con el ambiente en la dieta de los europeos es ambiciosa. Algunos la ven como inalcanzable, pues las cifras son contundentes.

La Comisión Europea (CE) presentó su Plan de Acción. La finalidad es que en 2030 el 25% de la superficie cultivada en tierras europeas se certifique como ecológica. En 2019 apenas un 8,5% del total del suelo útil estaba certificado. Para colmo, la disparidad entre cada nación es abrumadora. Por ejemplo, en Austria se cumple con 25,3%, mientras que Malta no llega ni al 1% (tiene 0,5%).

Después de Austria, según informes del CE, los países con mejor agricultura ecológica son Estonia, con 22,3% y Suecia, con 20,4%. Sin embargo, los principales productores agrícolas figuran en una media que, aunque no es tan mala, todavía está muy por debajo de la meta. Así tenemos que Italia cuenta con un 15,2 %, España con un 9,7% y Francia con un 7,7%.

Foto: Diariosur.es

Además de Malta, en el suelo de la lista se encuentran Irlanda con 1,6%, Bulgaria con 2,3%, Rumania con 2,9% y Polonia con 3,5%. La buena noticia es que la demanda de los consumidores europeos está en alza, pues ven a los productos ecológicos como más saludables. Esto podría equilibrar o hacer más factible los objetivos de la CE.

En España organismos como el Consell Català de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE), señalan que en Catalunya y otras regiones de la nación la meta es posible. Un 20% de sus hectáreas estaban certificadas para 2019. También estiman que el crecimiento anual es de 10 a 12%.

Empresas españolas involucradas en el campo como los fabricantes de trituradoras Enguix ven con beneplácito cualquier acción que sirva para mejorar el trabajo agrario. Por su parte, brindan en su catálogo de productos la maquinaria agrícola eficaz para una mayor rentabilidad de la tierra.