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Gracias al cambio climático, la sequía es uno de los males principales que enfrenta el campo español. Superar la escasez hídrica pasa por muchos factores y entre ellos el riego de precisión surge como la mejor alternativa. Esta técnica consiste en la aplicación de agua y nutrientes de manera milimétrica, controlada y dirigida a las plantas.

El objetivo de los sistemas de riego de precisión es no mojar todo el terreno como se hacía en el pasado. La idea, es abastecer la demanda exacta de cada zona del cultivo basándose en datos ambientales recopilados en tiempo real. El funcionamiento de estas técnicas combina la infraestructura física que transporta el agua con tecnología digital inteligente. Existen cuatro métodos para aplicar el riego de precisión.  Estos son:

  • Riego por goteo localizado de alta eficiencia. Esta técnica utiliza tuberías con emisores integrados autorregulables colocados al pie de la planta o enterrados en el subsuelo (goteo subterráneo). Su funcionamiento evita por completo la evaporación y distribuye el agua directamente a las raíces.
  • Riego por tasa variable (VRI). El método es aplicado en sistemas de aspersión o pivotes móviles. Mediante mapas digitales del terreno creados con GPS, los aspersores abren o cierran sus válvulas de manera automática, arrojan más agua en zonas secas y menos en suelos húmedos o arcillosos.
  • Sensores de humedad e IoT. Se trata de pequeños dispositivos enterrados en el suelo que miden de forma continua cuánta agua retienen las raíces. Envían estos datos a una aplicación móvil que enciende o apaga las bombas de riego de forma autónoma.
  • Fertirrigación de precisión. Son sistemas automatizados que inyectan dosis exactas de abono y reguladores de pH directamente en el flujo del agua de riego. La acción nutre la planta solo cuando sus ciclos biológicos lo requieren.

Foto: Pexels.com

Beneficios indiscutibles

Está comprobado que emplear sistemas de riego de precisión en el campo se traduce en un ahorro masivo de recursos. Los mismos, reducen el consumo de agua entre un 30% y un 50% en comparación con los riegos tradicionales por inundación o aspersores convencionales. También, disminuyen drásticamente el desperdicio de fertilizantes.

Otra ventaja destacada es que aumenta la producción y calidad de las cosechas. Esto ocurre porque las plantas no sufren picos de estrés hídrico (ni por exceso ni por defecto de agua), lo que se traduce en frutos más homogéneos y de mayor nivel comercial. Igualmente, el riego de precisión equivale a un menor coste energético y de mano de obra. Al estar todo automatizado y programado desde el teléfono, el agricultor reduce las horas de trabajo físico en las parcelas y optimiza el bombeo eléctrico.