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El sector de los cultivos leñosos en España (olivar, viñedo, almendro y frutales) vive una auténtica revolución mecánica. La necesidad de reducir costes y paliar la falta de mano de obra ha transformado el campo. Ahora se vive un despliegue de tecnología que busca la máxima eficiencia por hectárea.

La maquinaria agrícola para la siembra de árboles se clasifica según el momento del ciclo del cultivo. Estos van desde la preparación del suelo hasta la recolección. Los equipos indispensables para los cultivos leñosos son los siguientes:

Primero son necesarios los tractores especializados (fruteros y viñeros). Estos son el corazón de la explotación. A diferencia de los tractores de cereal, estos son estrechos, con gran capacidad de giro y un centro de gravedad bajo para moverse entre hileras sin dañar las ramas o los frutos.

Triturar y desbrozar

Luego, se encuentran los equipos de gestión de cubiertas y suelo. Destacan aquí las desbrozadoras y trituradoras de restos de poda. Las mismas son fundamentales para la agricultura de conservación. Trituran la madera de poda para incorporarla al suelo como materia orgánica, lo que mejora la estructura del terreno y retienen humedad.

También están en los equipos los atomizadores y pulverizadores hidroneumáticos. Sirven para la aplicación de tratamientos fitosanitarios. Los modelos modernos incluyen sensores de masa vegetal que solo disparan el producto cuando detectan hoja, esto reduce el desperdicio químico hasta en un 30%.

La maquinaria de recolección es muy importante. Entre ellas están los vibradores de tronco con paraguas. No pueden faltar en el olivar y almendro tradicional e intensivo. Los equipos sacuden el árbol y recogen el fruto sin que toque el suelo.

Maquinaria Agrícola

Foto: Enguix

Además, figuran en la lista las cosechadoras cabalgantes. Las mismas están diseñadas para cultivos en seto (superintensivo). Estas máquinas “abrazan” la línea de árboles (vid u olivo) y recolectan el fruto de forma continua a gran velocidad.

Igualmente, resultan imprescindibles las pre-podadoras y despuntadoras. Se trata de equipos de discos o barras de corte que perfilan el seto o la copa del árbol. Con ellos se  deja el trabajo manual solo para el “toque fino”, lo que ahorra un 80% de tiempo en la poda.

Recomendaciones para una inversión inteligente

Antes de adquirir maquinaria, el agricultor moderno debe considerar tres pilares:

  • Compatibilidad con el marco de plantación. No se aconseja comprar una máquina antes de diseñar la finca. El ancho de las calles determina qué tractor y qué recolectora pueden entrar sin provocar compactación excesiva del suelo.
  • Apostar por la conectividad (ISOBUS). Es vital que el tractor y el implemento (el atomizador, por ejemplo) “hablen” el mismo idioma digital para automatizar dosis y mapear el trabajo realizado.
  • Polivalencia y multifuncionalidad. En explotaciones medianas, se recomiendan equipos que permitan acoplar diferentes cabezales (poda, pre-poda, desbroce) para amortizar la inversión en menos tiempo.