La UE acuerda una posición común frente a la deforestación en países no miembros

Deforestación. La lucha de la Unión Europea (UE) por mermar el impacto negativo ambiental va más allá de sus fronteras. Recientemente los países miembros fijaron una postura común frente a la deforestación. Esta servirá para negociar ante del Parlamento Europeo una norma que evita que el consumo de productos que importa Europa genera la tala indiscriminada.

Madera, carne, cacao, café, aceite de palma y soja son comprados en Europa a países que no son miembros de la UE. Las naciones productoras están en la mira medioambientalista. Es por ello que la norma propuesta por la UE exige “la diligencia debida” a los proveedores. Es decir, que para que Europa les compre (los seis productos y derivados) tendrán que “obtener y reportar las coordenadas geográficas del lugar de origen para garantizar que su explotación no erradica masas forestales”.

Las negociaciones sobre la posición del bloque se efectuaron en Luxemburgo.  Allí los ministros de Medioambiente acordaron su postura que afectaría principalmente a cinco países. Estas naciones se consideran de “alto riesgo” según la clasificación que se hace a los productores. En este caso se encuentran Gana, Argentina, Indonesia, Brasil y Vietnam.

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Con el nuevo reglamento se espera que se produzca una reducción anual de emisiones de CO2 de unos 31,9 millones de toneladas métricas. Económicamente, la cifra representaría un ahorro de hasta 3.200 millones de euros. Consecuencias positivas y vanguardistas para una ley ambiental.

Teresa Ribera, vicepresidenta española y ministra para la Transición Ecológica, calificó de extraordinariamente beneficioso el acuerdo entre los países de la UE. Expresó que la postura de las capitales logrará atajar un gran drama escondido. “Los consumidores europeos tienen poca consciencia de este impacto ambiental que afecta a bosques, al cambio climático y a la biodiversidad”.

A juicio de la vicepresidenta de España se marcó un hito con el acuerdo. Sin embargo, señaló que hay que seguir trabajando para impulsar otros elementos en los que no se avanzado tanto. Por ejemplo, Ribera mencionó “la protección de otros ecosistemas, lograr una definición de degradación forestal o fijar umbrales mínimos de protección para los países considerados de bajo riesgo”.