Skip to main content

La agricultura es un pilar estratégico en España. Este sector tiene gran relevancia económica, además de su importante papel en la seguridad alimentaria europea y su función en la cohesión del territorio rural. España es considerada uno de los principales «graneros de Europa».

Actualmente, la rentabilidad agrícola del país está liderada por los frutos secos, el aguacate y el olivar en seto (superintensivo). El cultivo con mayores beneficios netos por hectárea es el pistacho, que puede alcanzar hasta 9.000 €/ha, según datos reseñados en el portal de noticias OKDiario.

Al pistacho lo denominan el “rey de la rentabilidad”. La razón es su alta demanda internacional y su adaptabilidad a climas secos. Incluso, este fruto seco ofrece beneficios que triplican al olivar tradicional.

El almendro en seto es otro producto agrícola con buena rentabilidad. El fruto permite recuperar la inversión en solo 5 años gracias a la mecanización total. Sus beneficios netos rondan los 6.000 €/ha.

Aguacate, azafrán y olivar

Foto: Pexels.com

También, el aguacate es una fruta tropical que deja importantes dividendos. Se trata de un alimento muy lucrativo que deja hasta 12.000 €/ha brutos. Sin embargo, su cultivo es limitado por la necesidad de climas subtropicales y alta demanda hídrica.

Igualmente, entre los cultivos destacados por su rentabilidad se halla el azafrán. El producto registra los ingresos por hectárea más altos, es decir de hasta 15.000 €. El mayor problema que enfrentan sus agricultores es que requiere muchísima mano de obra.

El olivar es el cultivo por excelencia en España y su producción superintensiva es la más rentable. La mencionada forma de cultivo supera a la tradicional por su bajo coste de recolección mecánica. Su producción se calcula hasta en los 14.000 kg de aceituna por hectárea.

Foto: Pexels.com

Zonas de cultivo principales

  • Pistacho. Su producción se concentra en Castilla-La Mancha (líder), Castilla y León; y Extremadura. Se favorece del clima continental con inviernos fríos y veranos calurosos.
  • Almendro. Se da más en Valle del Ebro, Andalucía y Región de Murcia. Su cultivo necesita zonas con bajas probabilidades de heladas primaverales.
  • Aguacate. Su cultivo está arraigado en Málaga (Axarquía), Granada (Costa Tropical), Canarias y Valencia. Se beneficia de los microclimas subtropicales libres de heladas.
  • Olivar.  Destacan los cultivos en Andalucía (especialmente Jaén y Córdoba) y Castilla-La Mancha. Se halla en regiones con tradición y estructura logística de almazaras.