Plantaciones de cítricos en España

España alberga 33% de las plantaciones de cítricos de la UE

A pesar de que desde 2012 hasta 2017 la cantidad de tierras dedicadas al cultivo de árboles frutales en España disminuyó un 2%, la nación es líder europea en el número de hectáreas utilizadas para la siembra de cítricos. El balance fue publicado recientemente por la oficina de estadística Europea (Eurostat), con las cifras recogidas en 2017.

Las plantaciones españolas representan el 33% de toda la superficie destinada a este rubro en la Unión Europea (UE). En el país ibérico hay 422.809 hectáreas con árboles frutales, destacando la cantidad de parcelas sembradas con pequeños cítricos (clementinas, satsumas, etc), naranjos, albaricoque, limoneros y melocotoneros, pues son los más importantes de la UE. Es decir, se ubican en el “top one” de la comunidad.

Dos tercios (33%) de las 1,3 millones de hectáreas de cultivos frutales que hay en la UE, pertenecen a España. En el conteo le siguen Italia con 279.300 ha (22%) y Polonia con 167.300 ha (13%). En toda Europa, de 2012 a 2017 hubo un pequeño incremento de 0,4% en la cantidad de huertos para estos rubros. De toda la superficie agrícola, las frutas representan un 1%.

Cifras por tipo de cultivo

En la comunidad europea lo que más se siembra en los campos frutales son naranjas y manzanas. Los manzanos ocupan 473.500 hectáreas (37%) y los naranjos 255.500 ha (20%). El país que cultiva más manzanas es Polonia con 34%, el segundo es Italia y el tercero Rumania, los dos con un 12%. Ahora, la nación que posee más plantaciones de naranjos es España, con 53%, seguida de Italia con 31%.

En cítricos como las satsumas y las clementinas, el país ibérico es rey, pues concentra el 72% de las plantaciones de la UE. Igualmente, lidera la tierra cultivada con limoneros, pues abarca el 65% del total. También lo hace con los melocotones, con un 41%, y con los albaricoques, pues alberga el 32% de los campos europeos. En todos estos renglones, Italia se lleva el segundo peldaño.

Italia destaca en los sembradíos de perales, en la que lidera la tabla estadística global con 29%. Es este caso España está de segunda.

Pese a las altas cifras, actualmente en España los productores de cítricos enfrentan una grave crisis que amenaza con la merma de las parcelas dedicadas a este cultivo. Ya los naranjos-de 2012 a 2017-habían bajado un 10%, por lo que el panorama es poco alentador.

Siembra de aguacate se afianza

El aguacate se posiciona como un sustituto de los cítricos

El año pasado en España se vendieron 74 millones de aguacates, cifra récord en las estadísticas de consumo de este alimento en el país ibérico. El número de piezas comercializadas representa un 35% más (19 millones) de lo vendido en 2017 y, al parecer, la tendencia seguirá en alza este 2019.

No es de extrañar que la superficie sembrada en 2018 haya sido superior (mil hectáreas más) que la de 2017 (413 hectáreas), según el balance ofrecido en el “Informe Agrario Valenciano”. Igualmente, sus pronósticos auguran un crecimiento superior este año. En el país ibérico el aguacate fue el único producto agrícola que creció en su consumo en 2018.

Lo que ocurre en España se replica en Europa. 650 millones de kilogramos de aguacate se comercializaron en 2018, lo que representó un alza de 140 millones de kilos más vendidos en 2017. Tal ha sido el boom, que productores del fruto trazaron alianzas con la “Guía Michelin”. Las razones de la popularidad del fruto son diversas.

Aguacate. Sustituto de los cítricos

La crisis surgida en el área citrícola española pareciera ser uno de los factores fundamentales en el alza de la cantidad de parcelas dedicadas a la siembra de aguacate. Los trabajadores del campo lo ven como una alternativa mucho más rentable. Son casi inexistentes las plagas o enfermedades en la planta, por tratarse de un producto nuevo. Y el precio que obtiene el productor por el fruto cremoso es sustancial (hasta más de 2 euros por kilo).

Las condiciones que necesitan los agricultores para cosechar aguacate son similares en varios puntos a la de los cítricos. Especialmente en las necesidades hídricas, aunque tenga un 15% más de dependencia del agua. Entre las limitantes se encontraría que necesitan de un clima cálido, por tratarse de un alimento subtropical. También debe protegerse de los vientos.

Mayor calidad

El 90% de las variedades que se están cultivando actualmente en la nación y el resto de Europa son las Hass y Lamb Hass. Ha sido tal su crecimiento en tierras valencianas, que se creó una asociación que agrupa a los productores de aguacate llamada Asoproa. De esta forma buscan mejorar la calidad del fruto cosechado e informarse sobre los cuidados de la planta. Asimismo, indagar sobre su sostenibilidad y aprovechar el creciente mercado.

Lo cierto, es que el hecho de que aún no haya una sobreoferta del producto, hace que el fruto español gane valor. Igualmente, se está haciendo más común su empleo en la alta cocina y hasta en los fogones tradicionales.

Crecerá la demanda mundial de maíz

El maíz es la principal opción para el regadío, según productores

El maíz es un alimento básico para la humanidad y su cultivo es cada vez más extendido. Se prevé que este cereal cobre mayor importancia y demanda a futuro, pues sus propiedades y cultivos han hecho crecer el mercado global. Es por ello que la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de España, asevera que hay que tomar mejores acciones en la nación para desarrollar el rubro.

Titulares de Asaja, Pedro Barato (presidente nacional) Donaciano Dujo (presidente de Castilla y León) y Arsenio García Vidal (Presidente de León), expresaron hace pocos días que es preciso mejorar las políticas respecto a la siembra del maíz en el país ibérico. Y también las condiciones económicas para incentivar el sector. Señalan que el maíz es “la principal alternativa para el regadío”.

El planteamiento se hizo en el marco del “Primer Congreso Ibérico del Maíz” que se llevó a cabo recientemente en Lisboa, Portugal. Allí los españoles explicaron que a futuro se estima un incremento en la demanda mundial del cereal.  Por ende, se debe ser mucho más competitivos e incrementar la calidad del alimento cosechado.

Desarrollar la siembra de maíz

Algunas de las propuestas para acrecentar la producción española son la actualización de los regadíos, pues muchos se encuentran obsoletos respecto a la tendencia mundial, y la creación de otros nuevos. Con esto se garantizaría la eficiencia y sostenibilidad productiva. Igualmente, apostar por la incursión de semillas mejoradas que eleven la rentabilidad y sean más resistentes a las enfermedades, plagas y encamado que afectan a los cultivos.

Otras mejoras que involucran una mayor participación de la administración pública y de la comunidad, son las relacionadas con la claridad en el uso de fertilizantes, cónsono con el mercado global. También procurar que las empresas privadas y las cooperativas tengan instalaciones óptimas para almacenar y secar el maíz. Esto favorecerá la obtención de un producto de mayor calidad.

Mayor flexibilidad

Asaja cree conveniente que haya mayor flexibilidad con el denominado “pago verde”. En algunas áreas productoras se penaliza el cultivo de maíz, pues se obliga a que el agricultor posea tres cultivos. A esto se añade que la Unión Europea no exige en sus relaciones con terceros países las misma condiciones que a sus miembros, ya sean ecológicas, sociales o de seguridad alimentaria al importar sus productos.

Estadísticas de Asaja señalan que en la Península Ibérica hay una superficie cultivada de maíz de 600 mil hectáreas. De esa cantidad 450 mil hectáreas se encuentran en España. De allí la importancia de que exista un crecimiento de este cereal para la nación.

Llegada del limón extranjero causa estragos

Productores de limón enfrentan cuantiosas pérdidas

En más de 39 millones de euros se calculan las pérdidas económicas de los productores de limón tipo Fino en Valencia. Aunque todas las variedades estarían amenazadas por la situación, la Fino es la que más se cultiva en suelo valenciano, área que ha sido golpeada duramente con la crisis de los cítricos, especialmente de las mandarinas y las naranjas.

El balance fue presentado hace unos días por representantes de “LA UNIÓ de Llauradors”, quienes señalaron que en comparación con la campaña anterior, el limón ha bajado considerablemente sus tarifas de comercialización. Semanalmente fue en debacle, y llegó a tener una caída de hasta 52% en su precio. Es decir, en 2018 el kilo de limón se cotizaba en 0,41 euros y esta temporada llegó a bajar a 0,21 euros el kilogramo. Aunque al principio se había mantenido estable, a mitad de campaña, desde enero, comenzó la merma. El promedio hasta ahora es de 26% menos que en 2018.

Importación desmedida del limón

Entre los argumentos que esgrimen los productores de limón sobre el bajón en los precios, destaca la llegada de limones importados de Turquía. La producción española del cítrico ha estado entre las cantidades esperadas y por ejemplo, en la comunidad Valenciana, la cosecha se elevó apenas un 6% en relación al año pasado. Es decir, no hay una saturación del producto local. Sin embargo, especialistas añaden que el fruto importado si ha tenido que ver.

La situación económica del país árabe, que ha visto devaluar su moneda, ha influido en que sus limones se vendan a precios muchos más económicos. Igualmente, luego de una debacle, la nación recuperó su capacidad productiva de limón y lo trajo en mayor cantidad a Europa. Más limones y a precios más bajos, inevitablemente hicieron mella en el mercado.

Aunque aún los precios no han disminuido hasta situarse por debajo del costo productivo (0,18 euros el kilo) se acerca peligrosamente. Los afectados por la situación temen que la crisis empeore y claman por medidas gubernamentales. Y es que cada vez es mayor la competencia extranjera, pues también se adicionan productos cítricos provenientes de Sudáfrica o Argentina. Señalan que la competencia no es justa.

Una crisis que no para

Ya los productores valencianos estaban lidiando con una de las peores campañas de mandarinas y naranjas. Juntas, han dejado unos 200 millones de euros en pérdidas. Pero la crisis ha tocado todas las zonas productoras de cítricos de España. Es por ello que las protestas no han parado. Por ejemplo, una de las decisiones más recientes de los agricultores de estas frutas en Andalucía, fue regalar dos mil kilogramos de naranjas.

Tierra para siembra de cereales baja

Superficie para siembra de cereales será menor a la de 2018

Aunque el balance ofrecido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) es diferente al pronosticado por la Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja), ambos coinciden en que este año la superficie destinada a la siembra de cereales es menor a la de 2018. El MAPA ubicó en 0,4% la disminución general de las parcelas. Es decir, en 2018 se emplearon 5,52 millones de hectáreas para estos alimentos y este año se espera una cifra de 5,50 millones de hectáreas.

La información fue divulgada recientemente en su reporte “Avances de Producciones y Superficies”. En él se explica que el cereal que sufrió la mayor pérdida de tierras para su cultivo fue la cebada a seis carreras, con 13,3% menos. Le sigue el trigo duro, que bajó 5,1% y la avena que disminuyó 2,6%, por lo que sólo se emplearían 539.400 hectáreas para este cereal.

Para la siembra de triticale, en esta campaña se destinarán 212.600 hectáreas, lo que se traduce en un descenso de 1,6%. Para el centeno se emplearán 133.500 hectáreas, lo que representa una merma de 1%. Menos dramática es la debacle del trigo blando, que tendrá 1,67 millones de hectáreas este año, lo que equivale a una disminución de 0,9%. El único cereal que tendría un incremento sería la cebada a dos carreras, con 1,31 millones de ha (3,3% más).

Malos pronósticos para los cereales

En enero, Asaja apuntaba a una drástica pérdida de parcelas para la siembra de estos alimentos. Su promedio era de hasta 5% . La cifra representaba 300 mil hectáreas menos de los cereales de invierno en las principales áreas productoras españolas. Costos productivos más elevados, baja rentabilidad y disminución del dinero que percibe el productor, serían las causas de la debacle según la organización agraria.

Inevitablemente, el recorte de la superficie conlleva a una baja en la cosecha. El MAPA señaló que los cereales de primavera de 2018 disminuyeron su producción en relación con la campaña anterior. El volumen cosechado de maíz bajó 6,1% y el de sorgo 27,%. La nota positiva la tuvo el arroz, que elevó su cosecha en un 4,8%.

Claman por mejores condiciones

Para frenar los descensos, Asaja ha expresado que es necesario mejorar las políticas sobre la siembra de estos productos.  Según dicen, cada vez son más los agricultores que prefieren cambiarse de rubro (a los leñosos, por ejemplo). Incluso, optan por destinar esas áreas cultivables a barbechos. Las prohibiciones sobre el uso de plaguicidas y la falta de sustitutos sería uno de los múltiples problemas que enfrentan.

Propuestas para etiqueta nutriscore al aceite de oliva

Aceite de oliva español podría sumarse al sistema Nutriscore

Se trata de una especie de semáforo que alerta al consumidor sobre las propiedades nutricionales de los alimentos que consume. Se estableció en Francia, donde muchas marcas se han sumado al llamado Nutriscore.Éste etiqueta por color y letra la calidad de lo que se ingiere. Desde la A, hasta la E, y del verde al rojo, la etiqueta valora de mejor a peor los aportes de un producto a nuestra dieta. ¿La idea? Tener ciudadanos más conscientes e informados sobre lo que comen.

En España el sistema de etiquetado todavía se halla en la “fase inicial”, según señalan representantes del Ministerio de Sanidad, quienes abogan por su pronta aplicación, pero ya se estarían negociando posibles “excepciones” con el aceite de oliva. Apuntan que es necesario adaptar los patrones de puntaje a la dieta mediterránea, principalmente a los comestibles que incluyen aceite de oliva virgen y virgen extra. Esto dejaría sin efecto que por ejemplo, la Coca Zero tenga un puntaje superior al del aceite preferido por los ibéricos, según simuladores de la etiqueta.

Si se llega a un acuerdo y se “indultara” el aceite de oliva (que se ha valorado con la letra D), éste no saldría perjudicado. La información la suministró Victorio Teruel, directivo de Promoción de la Seguridad Alimentaria de Aecosan, agencia adscrita al ministerio sanitario. Teruel dijo que ya se han reunido con autoridades francesas y la respuesta ha sido positiva. Solo falta concretar las peticiones.

Propuesta Nutriscore en marcha

El titular de Aecosan explicó que actualmente no es posible implementar los cambios que el gobierno español desea, porque tiene que haber coherencia entre los productos etiquetados por ese esquema en Francia y España. De lo contrario, se estaría dando un mensaje erróneo a la población. Las calificaciones tienen que coincidir.

Esperan que en pocas semanas se entregue un borrador con las propuestas a la marca Nutriscore. Para ello ya se han sostenido encuentros entre representantes del área alimenticia, científicos y consumidores. El primer informe será divulgado de manera oficial y posteriormente dispuesto a una “consulta pública”.

Los aspectos que se evalúan en los productos son calorías, azúcar, grasas saturadas y sal en la parte negativa y contenido de proteínas, fibras y vitaminas en la positiva. La valoración se hace por cada 100 gramos del alimento. Existen particularidades y/o excepciones con los quesos, bebidas y grasas añadidas.

Registro gratuito

Las empresas que quieren que Nutriscore califique sus productos pueden suscribirse a la marca de forma gratuita. Sin embargo, no pueden escoger la mercancía que será sometida a la valoración. Todos los alimentos que posea esa industria serán calificados. Como se dijo, el sistema se aplica en Francia y se espera su introducción en Bélgica.

Qué pasa con los costes del aceite de oliva

Aceite de oliva español se cotiza por mucho menos que el italiano

La primera semana de febrero el aceite de oliva de España se fue a pique. Fue tan bajo el precio, que no se podían cubrir los gastos de producción. Para que el producto sea rentable, su valor debería superar los 2,73 euros por litro, lo que según asociaciones del rubro cuesta su elaboración. Sin embargo, el litro en origen del aceite de oliva virgen, se ubicó en 2,46 euros.

La alarmante cifra resulta aún más preocupante si se compara con los casi 6 euros que cuesta el aceite en Italia. El balance fue presentado hace unos días por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag). Pero sus malas noticias no acabaron allí. Según comentaron, el aceite virgen extra también se desplomó. De 3,62 euros que costaba a principios del año pasado, bajó a 2,62 euros.

Los productores aún no se explican la razón de la caída. Tanto la demanda como la oferta del producto en España son equilibradas. No hay excesos productivos. De hecho, internacionalmente han mermado las producciones del aceite de oliva por razones climáticas. Y por un fenómeno llamado “vecería del olivar”. Éste se refiere a un efecto natural, en el que luego de un excelente año productivo de aceitunas, ocurre un descenso. Es una especie de alternancia productiva.

Esperanzas para el aceite de oliva

A menudo estas condiciones hacen que se eleven los precios del aceite de oliva en España, pero eso aún no ocurre. Igualmente, aún no es evidente la baja productiva internacional. Por ello Coag hizo un llamado al sector a que no comercialicen sus productos a precios que no sean rentables. Esperan que la situación mejore pronto, dadas las condiciones europeas.

La coordinadora agraria también indicó que España no podría satisfacer por completo la demanda que surgirá por la debacle productora mundial, pero las expectativas son buenas. Además, señalaron que hay que estar atentos a posibles especulaciones, para evitar irregularidades comerciales.

Por otro lado, parlamentarios andaluces y políticos también se han involucrado con la crisis de bajos precios que enfrentan quienes elaboran el aceite de oliva. La región es una de las más afectadas, pues para Andalucía, en especial Jaén, representa su motor financiero. Las ventas del producto han mermado considerablemente en la zona, aunado a su bajo costo.

Medidas especiales

El parlamentario por la provincia de Jaén, José Luis Cano, señaló que no hay causas de peso para el declive en los precios y abogó para que se tracen medidas legales que regulen las tarifas. La idea es crear normas que mantengan la estabilidad tarifaria en beneficio de los agricultores y el consumidor final. Es por ello que el partido Adelante Andalucía, ha llevado al parlamento andaluz los cuestionamientos y propuestas para que la administración pública sea partícipe en la solución a los problemas del sector.

El olivar favorece al cambio climatico

Los cítricos y el olivar se unen a la pelea contra el cambio climático

La pelea contra el cambio climático es una ardua tarea que requiere el apoyo de varios sectores de la sociedad. En el área agrícola, los llamados cultivos verdes resultan de gran importancia. Estudios recientes señalan a las plantas de frutos cítricos y al olivo, como las más efectivas. Al menos, ellas logran reducir hasta en un 100% los vestigios del carbono.

La información fue dada a conocer hace varias semanas por miembros de Ecovalia (Asociación valor ecológico) e investigadores de la Universidad de Córdoba, España. Ambas instituciones participaron en un estudio denominado “Producción Ecológica Mediterránea y Cambio Climático: Estado del Conocimiento”. En él se explica que las plantaciones de cítricos con métodos ecológicos mitigan un 60% la contaminación por carbono. Por su parte, la efectividad del olivar es de un 100%.

La noticia es positiva para los ambientalistas, especialmente si se toma en cuenta que el olivar ocupa una superficie mundial de 11,4 millones de hectáreas. De esa cantidad, 6.3 millones se localizan en la Unión Europea, siendo España el país productor más destacado, con un 42% de los cultivos. Claro, la mayoría no se produce bajo el sistema catalogado como verde, pero las transformaciones avanzan a buen paso.

Investigación detallada

Tomando como referencia la producción industrializada, el estudio indica que los cereales de invierno y los subtropicales reducen los gases entre el 40 y 42%. En la actualidad, las emisiones de gases con efecto invernadero generados por la ganadería y la agricultura, totalizan un 11%. Incluso, se eleva a 25% si se añade lo que indirectamente ocasiona la producción de insumos.

Los métodos convencionales agroproductivos que son los que más se ponen en práctica en la actualidad, pueden ser contrarrestados por las técnicas ecológicas. Estos sistemas, que tienen su reglamento en la Unión Europea, se enfocan en proteger los vegetales y animales autóctonos, incentivar el empleo en las comunidades y ser amables con el medioambiente.

Es por ello que resultan prometedoras prácticas como las cubiertas vegetales, reutilización de los desechos de la poda, reciclaje de los residuos generados por la agroindustria, disminución del laboreo, uso de energías renovables y priorización de las especies tradicionales. Además, el hecho de que se disminuya el empleo de fertilizantes merma considerablemente la liberación de óxido nitroso.

Más apoyo de la PAC para controlar el cambio climático

Ante los excelentes resultados que se mostraron con el análisis catedrático de los cultivos de carácter ecológico, Ecovalia instó a los organismos comunitarios a enfocarse en la promulgación e implementación de la metodología descrita. A juicio de la asociación, a través de la Política Agraria Común (PAC) se debe respaldar la siembra verde con más ayudas e incentivos, especialmente para el multiplicación de los mencionados productos.

Frenar a los topillos

Impondrán multas a quienes incumplan con los sistemas de prevención de topillos

Desde 2007, los agricultores de Castilla y León (España) han estado lidiando con los topillos, una plaga que afecta a determinados cultivos y a la que han intentado controlar, sin obtener resultados completamente satisfactorios. Es por ello que el pasado 9 de febrero entró en vigencia una nueva normativa para la prevención y ataque de este roedor herbívoro.

El principal objetivo es frenar la proliferación del animal, que se reproduce con rapidez y en grandes cantidades, para lo cual se establecieron ciertas estrategias. Por ejemplo: para catalogar el nivel de afectación, se estableció un sistema de alarmas por colores, con la cual se espera detener posibles repuntes de manera cíclica.

Verde, amarillo, naranja y rojo son los tonos que-de menor a mayor- representan el peligro, así como el plan de control que se aplicará según el caso. Se estima que sean los mismos trabajadores del campo, quienes colaboren en la detección y alerta a las autoridades sobre la presencia de la plaga.

Sanciones para los que incumplan

La reglamentación pauta sanciones a quienes incumplan con la aplicación de las medidas fitosanitarias, el control y las notificaciones a los entes pertinentes, lo que conllevaría a la propagación del animal. Las multas serán en metálico. Y según la gravedad de la falta y los perjuicios de la misma, se tendrán que pagar entre 300 y 3 millones de euros.

Entre las medidas que tendrán que tomar los labriegos en las parcelas menos afectadas, por un tema de prevención, están las llamadas “buenas prácticas voluntarias”. Y hay tres muy importantes. La primera contempla la utilización de cajas para nido. La segunda se refiere al manejo de las superficies de cultivo, para las que se aplicará remoción de terrenos. Y por último, la limpieza de los linderos, regatos y cobertura vegetativa.

Medidas para riesgos mayores con los topillos

Si el peligro es elevado, las acciones a tomar serán obligatorias. Además de las ya mencionadas, se deberán emplear otros recursos fitosanitarios sobre el manejo agrícola en las parcelas, limitaciones en los cultivos para evitar el topillo campesino, así como limpieza a cunetas, lindes y desagües cercanos a las tierras afectadas.

Igualmente, se prevé que se levanten aquellas superficies en abandono, los cultivos que se perdieron, las alfalfas, praderas y barbechos. Se realizará un arado a profundidad a los rastrojos y controles biológicos (incursión de depredadores naturales).

No se descarta el empleo de productos químicos para la eliminación de roedores, previa autorización de la autoridades y registros. Igualmente, se podrán colocar sistemas de trampa para la captura de topillos campestres.

Disminuyen cultivos de cereales

Se reduce la superficie de siembra de cereales y oleaginosas

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) fue portadora de malas noticias. En la campaña de invierno de 2018/2019 la superficie destinada a los cultivos de oleaginosas y cereales disminuyó considerablemente. Por ende, la cosecha será menor. Las cifras ubican en un 5% la debacle general, lo que representa unas 300 mil hectáreas menos. Al parecer, el clima y un desaliento entre los agricultores son las causas principales.

En la campaña anterior se sembraron 5,5 millones de hectáreas y en la actual 5,2 millones. Incluso, uno de los cereales más apreciados como el maíz, también fue parte del negativo balance. Y es que sembrar el “cereal de invierno” no deja ganancias suficientes a productores y trabajadores del campo. No es rentable, según dijeron representantes de Asaja.

La situación ha instaurado un desánimo generalizado, que ha traído como consecuencia el cambio a otros cultivos alternativos, entre ellos los leñosos. También los labriegos prefieren aprovechar los terrenos para dedicarlos al barbecho.

Muchos de los que se han visto afectados por la situación, aseguran que los costos para producir se han elevado y eso deja un margen muy bajo de ganancias. Afirman que deben invertir más en el control de plagas, por las diversas prohibiciones de pesticidas que ha decretado la Unión Europea y el gobierno español. Mientras, otras naciones no viven esta realidad y llevan sus productos al mercado europeo con mejores precios.

Clima desfavorecedor para el cultivo

Por si fuera poco, las condiciones meteorológicas tampoco soplaron a favor de los agricultores durante esta campaña. Las variedades tempranas tuvieron una sementera inestable, pues no llovió lo suficiente para el proceso. Lo contrario ocurrió con los cultivos tardíos, pues se retrasó la colocación de las semillas ante la demasía de agua que dejaron las precipitaciones de noviembre. Por ende, el ciclo de nascencia fue diferente a lo acostumbrado. Incluso, en las explotaciones de colza se generó el levantamiento del sembradío.

La aparición de plagas, malas hierbas, animales silvestres y enfermedades también contribuyó en la merma de terrenos dedicados a las plantaciones de estos rubros. A los trabajadores se les ha hecho cuesta arriba suplantar los productos químicos y pesticidas prohibidos por las autoridades.

La falta de mecanismos y sustancias eficientes para controlar males comunes de los cultivos ha obligado a los recortes productivos. Similar efecto ha tenido el veto a la quema de rastrojos. Esta práctica, que era habitual en muchas regiones, ayudaba al desarrollo de la siembra.