Las plagas son amenazas latentes para los cultivos agrícolas. Una que es común y resulta mortal en la agricultura española es la mosca mediterránea de la fruta. Se trata de una especie invasora, una de las 200 que hay en el país, que es muy destructiva y de rápida reproducción.
Científicamente denominada Ceratitis capitata, este tipo de mosca es nativa de África occidental. El insecto se adapta sin problemas a diferentes ecosistemas y actualmente representa un peligro en los jardines, huertos y explotaciones de la agricultura en España. Resulta una plaga que se propaga y reproduce de forma alarmante, pues es difícil de controlar. Las pérdidas de los agricultores suelen ser cuantiosas.
La mosca mediterránea de la fruta deposita sus huevos en la cáscara o piel de las frutas. Especialmente, los pones sobre uvas, naranjas, albaricoques y melocotones. Cuando nacen las larvas se introducen en la pulpa y la devoran, esto provoca que la fruta se pudra antes de llegar a su maduración. Muchas veces externamente la fruta se ve bien, pero por dentro está completamente dañada, explica una nota publicada en el portal noticioso Cronista.com.

Foto: Pixabay.com
Cuando llega la temporada de sus frutas preferidas son muchísimas las cosechas destruidas. Sin embargo, el fruto dañado no es el problema principal, sino su veloz reproducción y la expansión masiva de la especie en las regiones. Una sola mosca es capaz de poner centenares de huevos en corto tiempo. El insecto puede volar hasta unos 15 kilómetros por día. Su erradicación resulta realmente difícil.
Los agricultores tienen algunos métodos disponibles para frenar el avance de la plaga. En sí, es conveniente aplica varias estrategias combinadas. Las más comunes que se aplican en el país son: “trampas con feromonas, que atraen y capturan a los adultos; Insecticidas orgánicos, como el Spinosad, aplicados en zonas específicas; y Medidas de cuarentena, para evitar su expansión a nuevas áreas”, indica Cronista.
Aunque los trabajadores del campo se esfuerzan para proteger sus cultivos de la plaga, su avance no se ha detenido. Existen ejemplos de otros países que han logrado erradicarlas, como es caso de Chile. Allí cuentan con “controles estrictos y barreras naturales” efectivas. Sin embargo, para España aún representa un reto que enfrentar en cada campaña agrícola frutal.






