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En Consejo de Ministros se aprobó el martes una reducción de la jornada laboral. La misma pasaría de 40 horas a 37,5 horas semanales sin recortes salariales. Esta situación genera preocupación en el sector agroalimentario, de la hostelería y en general en toda la cadena alimentaria.

Así lo señala un reportaje publicado en la agencia de noticias Efeagro. En la nota organizaciones agrarias piden que haya flexibilidad en los horarios. A juicio de directivos de Unión de Uniones, Asaja, UPA y COAG, la normativa tiene que adaptarse a los requerimientos del trabajo en el campo. Mientras, la hostelería augura que la facturación caiga hasta un 3% (5.099 millones de euros ) por la disminución de la jornada.

Para Asaja el nuevo horario impactará gravemente a la agricultura. El rechazo lo manifestaron a través de un comunicado de prensa. Señalaron que la acción se impuso sin que se tomaran en cuenta las características particulares del sector agrario. Explicaron que al no existir un consenso patronal habrán dificultades importantes para las explotaciones ganaderas y agrícolas.

Foto: Pixabay.com

Pedro Barato, presidente de Asaja, alertó sobre las consecuencias de la medida.  La reducción de la jornada laboral “dejará al sector en una situación muy complicada, ya que actualmente ya sufre una grave falta de mano de obra en las explotaciones y campañas agrícolas”, dice Barato. En este sentido, Andrés Góngora, responsable de Relaciones Laborales de COAG, cataloga como vital que se de “una negociación específica para el campo al ser un sector que tiene unas jornadas muy peculiares”, indicó Efeagro.

Góngora recordó que en la ganadería y la agricultura las jornadas cambian continuamente según la campaña. Factores como el clima son determinantes para el trabajo en el campo. Igualmente, advierte de un incremento en los costes de producción en áreas como la hortofrutícola que necesitan mucha mano de obra.  Es por ello que también la Unión de Uniones comunicó que sea imperiosa una flexibilidad para el sector.

Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, dijo a Efeagro que ve con buenos ojos la medida.  “Sin embargo, el Gobierno debe mirar por los intereses de los trabajadores y de los empresarios, sobre todo de los pequeños.  Esperamos que esta medida goce de flexibilidad en el campo para adaptarla a sus particulares necesidades”, finalizó Cortés.