En España, el cultivo de tabaco parece haber consolidado su tendencia al alza. Así lo señalan las cifras oficiales en lo que va de campaña de 2026, a pesar de las complejidades del mercado. Este sector agrícola nacional proyecta para este año una siembra estimada de casi 6.500 hectáreas de terreno.
La cantidad de tabaco cultivada este año representa un incremento cercano al 7% en comparación con los periodos anteriores. Además, la cuantía posiciona al país como el segundo mayor productor de hoja de tabaco de toda la Unión Europea. Esto es consecuencia de que la producción tabacalera española mantiene una altísima concentración geográfica en el territorio peninsular.
Por región, la comunidad autónoma de Extremadura, especialmente en el norte de la provincia de Cáceres, aglutina el 98% de la cosecha total del país. Según datos de la Organización Interprofesional del Tabaco de España, este cultivo intensivo genera un fuerte impacto socioeconómico en la región. De este cultivo dependen directamente unas 20.000 familias del entorno rural.

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Ventas de tabaco
Respecto al volumen comercializado, firmas transformadoras y agricultores han pactado cifras de negocio superiores a las de periodos previos. La Compañía Española de Tabaco en Rama inició la campaña de compras de 2026 asegurando la adquisición de 16,6 millones de kilos contratados. Este volumen inicial cubre más del 70% de la producción del país. Por su parte se estima que la contratación global extremeña alcance los 23,69 millones de kilos.
A pesar del incremento en la superficie sembrada, la incertidumbre se centra en los márgenes financieros. Cultivadores de tabaco señalan que la mayor cantidad de plantas sembradas busca mitigar el fuerte incremento en los costes de producción y los menores rendimientos por hectárea. Asimismo, la industria local tuvo que adaptarse a nuevas exigencias tecnológicas. Es decir, impulsó la digitalización del sector ante las estrictas regulaciones europeas.
Exportación
El negocio del tabaco crudo en el país mantiene una clara vocación internacional y de exportación. Aproximadamente el 74% de la hoja seca obtenida en los campos españoles se destina hacia los mercados extranjeros. Las ventas exteriores anuales de este producto sin elaborar generan ingresos que oscilan entre los 70 y los 80 millones de euros. Esta situación atrae la inversión de grandes multinacionales tabaqueras.






