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Aplicar la técnica de cobertura vegetal en las explotaciones agrícolas trae múltiples beneficios. En especial, si está apegada a los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC). Específicamente, la que se refiere a la práctica P6 de agricultura de carbono en cultivos leñosos.

En los ecorregímenes la cobertura vegetal debe elaborarse garantizando que el suelo nunca quede totalmente expuesto durante el año. La normativa exige mantener la vegetación viva por un mínimo de 4 meses (entre el 1 de octubre y el 31 de marzo) y cubrir al menos el 40% de la anchura libre entre las copas de los árboles.

A continuación, se detalla el proceso técnico de elaboración paso a paso para su correcta gestión:

1-. Planificación y preparación del terreno

El proceso comienza seleccionando si se optará por una cobertura espontánea (dejar crecer las hierbas silvestres) o una cobertura sembrada (introducción de especies como gramíneas, leguminosas o crucíferas).

Si se decide sembrar, es necesario realizar una preparación mínima del suelo a finales de verano o principios de otoño. El objetivo es descompactar la superficie sin alterar la estructura profunda del suelo. De esta manera se favorece la tasa de germinación.

2-. Siembra de la cobertura (no espontánea)

La siembra se realiza habitualmente entre los meses de septiembre y noviembre. De esta manera, se aprovechan las primeras lluvias otoñales. Para ello, se distribuyen mezclas de semillas adaptadas al clima local (por ejemplo, vezas, avena, cebada o mostaza). La idea es buscar un equilibrio entre aporte de nitrógeno y control de erosión.

Foto: Pexels.com

3-. Control del crecimiento y de la competencia hídrica

Durante el invierno, la vegetación cumple su función de frenar la erosión y fijar nutrientes. Sin embargo, al llegar la primavera (marzo-abril), la cobertura entra en competencia directa por el agua y los nutrientes con el cultivo principal (olivar, viñedo, almendro, etc.). Por ello, es obligatorio detener su crecimiento, pero los ecorregímenes prohíben estrictamente el uso de herbicidas químicos en el centro de las calles.

También está la el proceso de terminación de la cubierta. El mismo consiste en cortar o tumbar la vegetación para interrumpir su ciclo biológico, convirtiéndola en un acolchado protector (mulching).

4-. Mantenimiento estival

Durante el verano, la cubierta vegetal queda en estado agostado (seca). Debe permanecer cubriendo la superficie para evitar que el terreno quede desnudo frente a tormentas estivales o vientos fuertes.

Por otro lado, vale señalar que la normativa permite realizar de forma muy restringida labores de mantenimiento vertical muy superficiales (máximo 15-20 cm de profundidad). La función es romper la capilaridad del suelo o controlar invasiones de malas hierbas problemáticas, siempre y cuando no se altere la estructura del suelo y los restos queden arriba.