Este año el verano se ha caracterizado por un calor extremo. En el campo español uno de los más afectados es el olivar. La cosecha para para la nueva campaña de septiembre está en juego, pues el clima sentenciará su producción y en consecuencia los costes del aceite.
Las altas temperaturas mermaron las aceitunas. La situación hizo que las previsiones para la recolección de la nueva temporada disminuyeran. Sin embargo, hay discrepancia entre los portavoces del sector sobre el alcance de las pérdidas. Así lo informó en su portal web la agencia de noticias Efeagro, la cual destaca que en lo que coinciden los productores es que el clima de septiembre será determinante.
Juan Luis Ávila, responsable del sector de aceite de oliva de la COAG, calificó de “terroríficos” los meses de julio y agosto. El andaluz explicó que tuvieron temperaturas récords en todas las regiones donde se cultivan los olivares. La situación preocupa, pues las condiciones climáticas “han pasado factura” a las plantaciones.

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Ávila dijo que los agricultores están viendo una menor cantidad de frutos de los que esperaban. Adicionalmente, el tamaño de las aceitunas es de menor calibre a lo que se acostumbra ver para estas fechas. La consecuencia: “las previsiones se distancian de los aforos iniciales de cosecha”, expresó el vocero de la organización agraria a Efeagro.
Inicialmente, la previsión de la actual campaña de aceitunas era similar a la anterior. Sin embargo, el directivo de la COAG cree que la producción olivera 2025-2026 termine con una reducción del 30% respecto a la campaña anterior. Por su parte, Rafael Sánchez de Puerta, presidente de la sección de aceite de Cooperativas Agroalimentarias, cree que en septiembre la cosecha “se las juega de verdad”.
El último informe de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), con fecha del 14 de agosto, dice que en la campaña 2025-2025 se produjeron 1.415.326,5 toneladas el aceite de oliva. De la cantidad mencionada 321.936,4 toneladas se hallan almacenadas en las almazaras.
Para la COAG “las cifras de AICA prueban que ritmo de comercialización de aceite de oliva está siendo mayor al del año pasado. Los productores han vendido, a 31 de julio, el 87 % de la cosecha”. En este sentido, “las existencias que quedan en las bodegas de las almazaras, distribución y Patrimonio Comunal Olivarero suman un 36 % del aceite producido”, aseveró la organización.






