La Tuta absoluta es una plaga que afecta negativamente los cultivos de tomate, entre otros. Este año su marcada presencia en la Comunitat Valenciana preocupa a los agricultores. Es por ello que La Unió Llauradora solicitó medidas urgentes para combatir este mal a la Conselleria de Agricultura.
La organización agraria pidió que se subvencione al 100% o se reparta de forma gratuita fitosanitarios para el combate del insecto. Específicamente, se refieren a las feromonas de confusión sexual y al insecticida Tutavir®. Para éste último solicitan que se autorice su uso excepcional, acción que otras comunidades, como ejemplo Andalucía, ya comenzaron a aplicar.
Según la publicación del noticiero digital Agronewscomunitatvalenciana, La Unió propone que se facilite al agricultor de forma directa los difusores de feromonas de confusión sexual. Para tal fin la organización pide que se activen subvenciones para su compra o programas de apoyo agrario. La idea es que el acceso no tenga costes, pues los productores de tomate ya enfrentan dificultades en este sentido.

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La técnica de feromonas es la más conveniente para los tomateros. Este método “presenta múltiples ventajas, como por ejemplo una alta eficacia en el control de la plaga y no genera resistencias, a diferencia de los insecticidas convencionales. Además, es un sistema apto para la producción ecológica y compatible con el control integrado, con cero residuos en el cultivo y sin impacto en la seguridad alimentaria ni en los polinizadores como las abejas”, explicó La Unió en un comunicado.
En comparación con años anteriores, el número de capturas de Tuta Absoluta que se han reportado son mucho más elevadas. Los productores de tomate alertan que con el esperado aumento de las temperaturas se agrave la situación. Es por ello que La Unió considera imperativo que se actúe de forma rápida y eficiente. “Sin embargo, la respuesta de la administración es nula por el momento, lo que deja a los agricultores sin medidas efectivas para combatir esta plaga importada”, aseguraron.
Datos gubernamentales señalan que en la Comunitat Valenciana unas mil hectáreas están dedicadas al cultivo de tomate. La aplicación de la técnica de feromonas tendría un costo de 700 mil euros para cubrir la superficie. Esta es “una cifra perfectamente asumible dentro de los presupuestos de la Conselleria y que representaría un apoyo fundamental para garantizar la continuidad del cultivo en nuestra tierra y un retorno vía impuestos y puestos de trabajo a las arcas públicas”, expresó La Unió.






