La influencia de los ciclos lunares en la agricultura es muy conocida. Esta se fundamenta en la variación de la fuerza de gravedad y la luminosidad nocturna. Los factores mencionados inciden en el movimiento de la savia dentro de los tejidos vegetales.
Durante el verano en el hemisferio norte, la combinación de estas fases lunares con las altas temperaturas requiere una planificación rigurosa. Si se toman en cuenta ambos factores se optimiza la germinación, el enraizamiento y el desarrollo de los cultivos. A continuación, se exponen las pautas específicas para coordinar las labores de siembra y mantenimiento de acuerdo con cada fase de la luna:
Cuarto creciente

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La luminosidad aumenta de manera progresiva y la savia comienza a ascender desde las raíces hacia las partes aéreas de la planta.
Tipos de cultivo: Es el momento idóneo para sembrar hortalizas que fructifican por encima del suelo y cuya parte comestible depende de un follaje vigoroso. Ejemplos óptimos son las judías verdes, los tomates, los pimientos y las calabazas.
Labores recomendadas: Se aconseja realizar trasplantes en esta etapa. La razón es que el crecimiento foliar se ve estimulado y las plantas se adaptan con mayor rapidez a su nueva ubicación.
Luna llena

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La luz reflejada por el satélite alcanza su punto máximo. Esto provoca que la savia se concentre principalmente en las hojas, frutos y flores, lo que ralentiza el crecimiento del sistema radicular.
Tipos de cultivo: Se recomienda la siembra de hortalizas de hoja que requieren un desarrollo rápido como las lechugas de verano, las acelgas y las espinacas.
Labores recomendadas: Es la fase perfecta para la recolección de frutos. Con esta luna los nutrientes se encuentran concentrados en la parte aérea, lo que mejora su sabor y propiedades. Se debe evitar la poda drástica para prevenir la pérdida excesiva de savia.
Cuarto menguante

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La luminosidad disminuye y el flujo de la savia inicia un movimiento descendente. De esta forma se concentra en el subsuelo y fortalece las raíces.
Tipos de cultivo: Resulta el periodo más favorable para la siembra directa de plantas tuberosas y de raíz, tales como las zanahorias, los rábanos, las remolachas y las cebollas.
Labores recomendadas: Las condiciones son ideales para la poda de mantenimiento. También, para la eliminación de malas hierbas y la aplicación de abonos orgánicos, ya que la tierra absorbe los nutrientes con mayor eficiencia hacia la zona radicular.
Luna nueva

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La iluminación nocturna es mínima y la actividad interna de las plantas se ralentiza de forma considerable. Aquí entra en un estado de reposo relativo.
Tipos de cultivo: No se aconseja realizar siembras ni trasplantes durante estos días. La razón es que las semillas tardan más en germinar y las tasas de éxito disminuyen.
Labores recomendadas: Se debe priorizar el mantenimiento general del huerto, la limpieza de restos vegetales secos y el aporcado de la tierra. Además, es ideal la inspección minuciosa para la prevención de plagas veraniegas como la araña roja o el pulgón.






