Al parecer, las dificultades meteorológicas sufridas el año anterior en el sector de la sandía y el melón fueron superadas en la campaña 2026. Este año los productores de estas frutas esperan tener mejores beneficios. Agricultores señalan que la temporada viene marcada por una notable expansión en las zonas de siembra y un optimismo moderado.
Datos de las organizaciones agrarias y gubernamentales indican que los melones y las sandias españolas mantienen su liderazgo europeo. El mismo, se basa en su estrategia en la planificación de los cultivos, la diversificación de variedades y un incremento en el uso de técnicas de control de plagas más sostenibles. Se destaca que la superficie dedicada a ambos frutos ha experimentado una tendencia al alza.
Zonas clave
En regiones clave como Almería, la extensión de sandía ha crecido alrededor de un 7% hasta rozar las 11.850 hectáreas. Por su parte, el melón se incrementó en un 4%. Específicamente, tres comunidades autónomas concentran el grueso del motor productivo nacional: Andalucía (principalmente Almería), Región de Murcia y Castilla-La Mancha.
En Andalucía, se producen mayormente las recolecciones tempranas bajo invernadero de la sandía y el melón . Mientras, en Murcia se destaca su alta especialización y su fuerza en los mercados internacionales. Por otro lado, en Castilla-La Mancha se centra la producción al aire libre de verano, la cual fue favorecida este año por la recuperación de sus acuíferos.

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Variedades más cultivadas
La elección varietal española busca satisfacer tanto las preferencias de consumo tradicional dentro del país, como las demandas de exportación de los supermercados europeos. Entre los tipos de melones y sandías cultivados sobresalen:
- Melón piel de sapo. Es el preferido del mercado nacional. Se comercializa bajo estrictos contratos de calidad.
- Melones Galia, Cantaloup y Amarillo. Están orientados principalmente al comercio internacional por sus tamaños manejables.
- Sandía Negra y Rayada (sin semillas). Estas variedades dominan ampliamente el mercado por la comodidad que ofrecen al consumidor.
- Formatos minis. Se encuentran en constante crecimiento debido a las exigencias de los hogares más pequeños.
Rentabilidad del sector
La viabilidad económica de las explotaciones se enfrenta a una balanza muy ajustada debido a las presiones del mercado. El sector se halla en un umbral crítico. Los productores advierten que un precio en origen inferior a 60 céntimos por kilo pone en serio peligro los márgenes de beneficio, especialmente en cultivos como la sandía.
Otro reto es el alza en los costes. Los productores sufren el encarecimiento generalizado de los insumos (fertilizantes, energía, sistemas de riego y transporte). La situación ha obligado a optimizar al máximo cada hectárea para evitar pérdidas.
También, el clima es un factor que sigue siendo muy influyente para las dos frutas. Al inicio de la primavera, el consumo interno sostiene los precios. Sin embargo, la rentabilidad final depende de que las temperaturas suban pronto en Europa para activar los pedidos masivos de exportación.






