Este lunes, Begoña García Bernal, secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, visitó dos rutas de la Red de Caminos Naturales, en Bizkaia. Durante esta actividad la funcionaria destacó que es necesario que el mencionado programa avance “hacia la accesibilidad universal”. Es decir, que los itinerarios puedan ser disfrutados por todos.

La Red de Caminos Naturales de España es un proyecto gubernamental coordinado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Su objetivo es recuperar antiguas infraestructuras de transporte en desuso. Esta iniciativa transforma vías de ferrocarril, canales, senderos tradicionales y rutas ganaderas en itinerarios destinados al senderismo y al cicloturismo.

El programa del MAPA busca fomentar el ecoturismo y facilita que los ciudadanos conecten de forma directa con la naturaleza y el patrimonio del país. En este sentido, Begoña García añadió que “no se trata solo de recuperar caminos, sino espacios para las personas, para el territorio y para las generaciones futuras”, publicó la página web del Ministerio de Agricultura.

La huella de la red

Hasta ahora, el impacto del programa se refleja en una infraestructura que ya supera los 10.600 kilómetros acondicionados por todo el territorio español. Dentro de esta enorme malla de comunicación rural destacan las llamadas Vías Verdes. Estos trayectos específicos ocupan más de 1.750 kilómetros construidos estrictamente sobre antiguos trazados ferroviarios. Las inversiones globales del Estado en el acondicionamiento de estas rutas rebasan los 300 millones de euros.

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Lo más relevante de la red es su capacidad para revitalizar de manera sostenible la economía de los pueblos españoles. Su activación generó empleo local e impulsó nuevos negocios vinculados a la hostelería, los servicios turísticos y el deporte rural. Además, el proyecto actúa como una herramienta eficaz para combatir la despoblación en las comunidades del interior.

Amplia receptividad

Los caminos conectan de forma segura localidades apartadas y abren nuevos flujos de visitantes responsables. Es por ello, que la respuesta ciudadana ha sido exitosa. Hasta la fecha, los registros reflejan que estas rutas superan los 4,9 millones de usos anuales en sus diferentes tramos. El perfil de los usuarios indica que el 64% realiza los recorridos a pie. Por su parte, el uso de bicicletas representa un 30,5% del total de los accesos. Esto demuestra que la red sirve tanto a los turistas como a la población local en su vida cotidiana.

El MAPA aseguró que la iniciativa proseguirá en su expansión al sumar nuevos tramos año tras año. Los itinerarios cuentan con señalización homogénea para garantizar la seguridad de los viajeros. De este modo, antiguos corredores de transporte olvidados cobran una segunda vida.