El Estado convocó de urgencia a una reunión con las principales organizaciones del sector agrícola español. Esta medida del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) busca frenar las amenazas de protestas en todo el país. La razón es que los agricultores reclaman por el encarecimiento histórico del gasóleo agrícola.
Ya es una realidad que el conflicto internacional en Oriente Próximo ha disparado los costes energéticos en las últimas semanas. En este sentido, las principales asociaciones agrarias, como Asaja, COAG y UPA, califican la situación de insostenible. Así lo señalan declaraciones de sus voceros en una nota reseñada en el portal de la agencia de noticias EfeAgro.
Datos oficiales señalan que el precio del carburante para los tractores ha subido casi un 50% en comparación con el año pasado. Esta subida coincide con un momento crítico para el campo. Es decir, los trabajadores se encuentran en plena campaña de la vendimia y de la siembra de otoño.
Además, al conflicto se suma que las subvenciones estatales vigentes para paliar la crisis terminan el próximo 30 de septiembre. Es por ello que los productores denuncian que no existe una alternativa financiera para afrontar los próximos meses. Alertan que el gasto adicional previsto para preparar las tierras de cultivo amenaza la viabilidad de muchas explotaciones medianas y familiares.

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Negociaciones en Madrid
El ministro de Agricultura, Luis Planas, mantendrá reuniones clave con los representantes del campo. Se prevé que el primer encuentro con las organizaciones agrarias sea el próximo 22 de septiembre. “Un día antes, el lunes 21 de septiembre, Carlos Cuerpo recibirá a la patronal de la industria alimentaria FIAB, las del sector de fertilizantes y la patronal de comerciantes de cereales y de oleaginosas Accoe, entre otras”, detalló EfeAgro.
En varias declaraciones, el Ejecutivo central ha asegurado que busca fórmulas para prorrogar o reactivar las bonificaciones fiscales. Señalan que el objetivo es evitar que los costes de producción se trasladen directamente a la cesta de la compra de los ciudadanos.
Por su parte, el Ministerio de Economía también analiza el impacto de la inflación energética en toda la cadena de suministro alimentaria. Las cooperativas y los sindicatos agrarios advierten que mantendrán el calendario de protestas si el encuentro institucional no ofrece soluciones inmediatas y concretas.






