El mercado laboral en España ha registrado un comportamiento positivo durante el segundo trimestre del año. La razón es en gran medida por las dinámicas de la temporada estival. De acuerdo con los datos publicados en la Encuesta de Población Activa (EPA), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el sector primario ha mostrado una evolución notable en la reducción de sus cifras de desempleo.
Específicamente, el desempleo en el sector de la agricultura experimentó un descenso interanual cercano al 12 %. Exactamente vivió una disminución del 11,95 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta caída se traduce en que aproximadamente 14.700 personas lograron salir de las listas del paro en este ámbito específico de la economía española.
Los analistas asocian la baja en el paro como resultado del dinamismo de las campañas agrícolas propias de la época del año. Estas demandan una considerable cantidad de mano de obra para la recolección y mantenimiento de los cultivos.

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Tendencia nacional favorable
Si se realiza la comparativa con el trimestre inmediatamente anterior, la reducción del paro agrario adquiere una fuerza todavía mayor al registrar una bajada del 17,16 %. Este porcentaje equivale a 22.400 desempleados menos en el campo respecto a los primeros tres meses del año en curso. En este sentido se situó el volumen total de parados del sector en 108.300 personas.
El número total de ocupados agrícolas sufrió un leve retroceso coyuntural en la comparativa trimestral directa. Sin embargo, el balance general interanual demuestra que el sector sostiene un nivel de empleo superior al del ejercicio previo.
Este comportamiento del entorno rural se alinea con la tendencia favorable observada a nivel macroeconómico en todo el territorio nacional. El mercado de trabajo global en España logró disminuir su volumen de parados en 213.300 personas. La tasa de desempleo nacional consiguió descender del umbral del 10 % por primera vez desde el año 2008, estableciéndose en un 9,87 %.
Las diferentes actividades económicas del país mostraron comportamientos dispares. Mientras que el sector servicios lideró con creces la creación de empleo debido al auge de la actividad turística, la construcción y la industria también aportaron cifras positivas al balance general. La agricultura, por su parte, se consolidó en este periodo como una de las ramas con mayor efectividad en la disminución neta de sus demandantes de empleo excedentes.






