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El Gobierno de España presentará una candidatura a la dirección de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Se trata del actual titular del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Luis Planas. Así lo anunció el pasado lunes José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores.

La información fue publicada en la página web del MAPA. Según el sitio, Albares dijo que tras la postulación el FAO realiza un proceso largo. “Queda bastante, la decisión se tomará durante el verano de 2027”, aseguró el ministro de Exteriores, luego de llegar de un Consejo con sus homólogos europeos.

La candidatura de Planas es más que española. La misma “tiene vocación europea y es también reflejo la creencia que tiene España en el multilateralismo y en las Naciones Unidas en momentos en los que la seguridad alimentaria es algo absolutamente fundamental”, expresó Albares.

Foto: Pexels.com

Vale señalar, que el actual director de la FAO es el ciudadano chino Qu Dongyu. Su mandato comenzó en 2019, luego, tras culminar un periodo de cuatro años, fue reelecto en julio de 2023. Este cargo, más allá de lo administrativo, sirve de puente entre la ciencia agrícola y la alta política internacional.

Las funciones clave: Más que un burócrata

El líder de esta organización tiene misiones que impactan directamente en la tierra y la mesa:

  • Arquitecto de consensos. Su labor principal es sentar en la misma mesa a Gobiernos, empresas y ONG para acordar normas que garanticen que el comercio de alimentos sea justo y seguro.
  • Gestor de crisis en tiempo real. Cuando una plaga (como la langosta) o una sequía extrema amenaza a una región, el director de la FAO coordina el despliegue técnico y la ayuda de emergencia para evitar hambrunas.
  • Voz de la conciencia mundial. Actúa como un “Pepito Grillo” diplomático. Él/Ella debe recordar a las potencias mundiales sus compromisos para erradicar el hambre y la malnutrición.
  • Impulsor de la ciencia. El director de la FAO supervisa la creación de estándares alimentarios (como el Codex Alimentarius). También, promueve que la tecnología llegue al pequeño agricultor que no tiene recursos.