Las lluvias comenzaron tarde y han retrasado que este otoño proliferaran las setas. Sin embargo, la esperanza de que el fruto prospere antes de que lleguen las heladas se mantiene. Así lo señala una nota publicada por la agencia de noticias Efeagro en su portal web.
Algunos hongos ya han fructificado en zonas del norte de Levante y en Pirineo. Sin embargo, el arranque solo fue bueno una vez bien entrado el mes de noviembre, señalaron fuentes del sector abordadas por Efeagro. ¿La razón?: el clima.
Un 60% de los factores que determinan la producción de setas en el campo son la temperatura y la humedad. Estas variables son determinantes para que se den estos frutos en el campo. Tal aseveración la hace Fernando Martínez, director del Instituto Micológico Europeo (EMI).

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Martínez, quien también se desempeña como científico del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC), dijo que igualmente hay otros factores para que se den los hongos. Entre las particularidades señaló el estado fisiológico de la arbolada y de organismos que viven en el suelo. Existen “hongos y bacterias que interactúan y pueden afectar a la variabilidad de la producción”, añadió.
Cambios irreversibles
A juicio del especialista el sector debe ir acostumbrándose al inicio tardío de la campaña. El cambio climático sería el responsable de que las condiciones necesarias no se den en las fechas que antes se estimaban. Tras un trabajo de investigación, Martínez constató un “retraso de al menos una semana en el inicio de la fructificación del boletus edulis y de lactarius deliciosus comparado con un periodo de 20 años en algunas zonas de España, explica la nota de la agencia de noticias.
Las irregularidades en la producción de setas se han incrementado. Enrique Fernández, presidente de la Federación de Asociaciones Micológicas de Castilla y León (Famcal), dice que la campaña es irregular por su dependencia de las ubicaciones. Pero, a juicio del directivo, no se trata de algo “tan malo”.
Fernández tiene datos que señalan que en Ávila cuentan con unas 66 especies de setas. Entre ellas se hallan las más populares, aunque en menor cantidad. “Las lluvias de noviembre dejaron un brote de setas importante cuya proliferación dependerá de que no caigan grandísimas heladas que paralicen todo”, aseguró el titular de Famcal.






