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Esta semana se registró una intensa tormenta de granizo en la provincia de Valencia. El evento climático causó estragos en las plantaciones de la región, que según cálculos de Agroseguros deja unos 9 millones de euros en pérdidas. Así lo reseñó en una publicación el portal web Valencianoticias.com, el cual dijo que el fenómeno sorprendió a los agricultores.

El granizo afectó principalmente a las comarcas de la Costera, la Ribera y la Hoya de Buñol. Estas localidades dependen en gran parte del sector agrario. Los cultivos sufrieron por los fuertes vientos y pedriscos del temporal que ocurre en pleno comienzo de la temporada. Los trabajadores del campo reportaron ramas rotas, árboles caídos y frutos dañados.

Los cultivos de caqui fueron los más perjudicados por la granizada. La nota del portal de noticias valenciano indicó que Ribera Alta fue la comarca más castigada. En especial en “localidades como Alzira, Carlet, Alberic y l’Alcúdia, los daños han sido masivos. Se estima que entre el 70% y 100% de la producción ha resultado afectada en algunas parcelas”.

Foto: Pixabay.com

Otras explotaciones agrarias siniestradas fueron las de aguacates. Este cultivo emergente en la Comunidad Valenciana registró pérdidas ya que, muchas frutas estaban en el proceso de maduración e incluso algunas ya estaban listas para la cosecha. Las zonas productoras afectadas fueron las de Montroy, Alzira y Montserrat. También, aunque en menor medida, el granizo malogró cítricos y olivares.

Organizaciones agrarias exigieron soluciones y apoyo a las instituciones. “Desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y la Unió de Llauradors se han emitido comunicados alertando sobre la crítica situación y solicitando: ayudas directas para los agricultores afectados inicialmente fuera del sistema de seguro agrario; refuerzo en infraestructuras contra el granizo, como redes antigranizo o sistemas de alerta preventiva; agilidad en las peritaciones y pagos por parte del seguro; revisión de las políticas agrarias para facilitar la adaptación al cambio climático y preocupación por el futuro de las campañas agrícolas”.