La Agricultura de Conservación hace frente a la emergencia climática

Recientemente se publicó un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Confirman la gran influencia de los humanos en el cambio climático. El alza de las temperaturas no cederá en los próximos años a menos que se tomen medidas paliativas y sostenidas. La llamada Agricultura de Conservación es una de ellas.

Además de disminuir las emisiones de gases, como se estableció en el Acuerdo de Paris, la otra acción es capturar el dióxido de carbono de la atmosfera mediante sumideros. Los suelos son los sumideros más importantes del planeta y en ellos la agricultura juega un rol fundamental.

Ya hay ejemplos de lo que consigue la Agricultura de Conservación en España. Proyectos LIFE (Agricarbon, Climagri, Agromitiga) han mostrado resultados satisfactorios. Para ello se recomienda parar con el laboreo para dejar los suelos cubiertos de cultivos herbáceos. Además, se plantea el fomento del empleo de “cubiertas vegetales entre hileras de árboles en cultivos leñosos”.

Leer más

agricultura ecológica

Cuándo se considera que la agricultura es ecológica

Agricultura ecológica o verde. Muchas prácticas o técnicas que se emplean en la agricultura industrial dañan los suelos y el ecosistema en general. Esto repercute en el ambiente y contribuyen al calentamiento global que perjudica al planeta y sus habitantes. Es por ello que nace la llamada agricultura ecológica o verde. Con ella se pretende revertir los efectos negativos, cuidar los recursos naturales, además de brindar alimentos más nutritivos y saludables.

Entre las bases de la agricultura ecológica está la biodiversidad. Esto se traduce en asociar cultivos, combinar variedades de plantas en un mismo terreno. De esta manera se produce sinergia entre los sembradíos. Lo convencional son los monocultivos industriales, de los que se busca huir en las técnicas verdes.  Esta diversidad biológica hace que una planta resista mejor el cambio climático. Igualmente, se potencia la vegetación silvestre, insectos y/o depredadores naturales que son beneficiosos.

Otra característica base de los cultivos verdes es que no se emplean insumos químicos. Para eliminar plagas se emplean insectos o sus depredadores naturales. Se prohíbe el empleo  de transgénicos o pesticidas peligrosos. Es clave el abono natural, como cultivar leguminosas o incorporar compost y estiércol animal para nutrir los suelos.

Leer más