Las investigaciones para crear fresas optimizadas están en crecimiento constante

Andalucía posee una impresionante muestra de 400 variedades de fresas, lo que convierte a esa región española en líder en el cultivo de ese producto. La razón es que poseen el Banco de Germoplasma de Fresa de la Consejería de Agricultura, uno de los más importantes de Europa y único en el país ibérico. Una excelente noticia para los agricultores de frutos rojos.

Los híbridos o fusiones de fresas con otras especies silvestres llegan a casi 300. Estos logros se basan en un trabajo genético realizado por instituciones investigativas que nutren el centro ubicado en Andalucia. El banco es gestionado por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa).

Son 25 años de ardua investigación que lleva hasta ahora una “colección” amplia de especies naturales en estado salvaje del género “Fragaria”. Estos proceden de variados lugares. Con el Ifapa también colaboran otros entes donde también se ejecutan los experimentos científicos. La mayoría se conservan en el Centro Ifapa de Churriana, en Málaga.

Beneficios para el cultivo de fresas

Los diferentes tipos de fresas que se hallan en el banco de germoplasma se usan para ampliar las investigaciones. El material vegetal se destina a proyectos de siembra de frutos rojos que son evaluados en los campos. La idea es obtener frutas con un sabor, olor y forma optimizada y que complasca las exigencias del consumidor actual.

El banco tiene dos formas de conservar cada uno de los especímenes. Una misma variedad se triplica. Una se planta en macetas (in vivo) y las otras se mantienen “in vitro”, es decir, frigo preservadas a una temperatura que ronda los 4 grados. Estas se mantienen a oscuras. Con ello se evita la presencia de enfermedades o plagas que les dañen.

Son muchos los cruces que se requieren para lograr una variedad que sobreviva al campo, condiciones climáticas adversas y que además tengan mejores cualidades que las originales. Igualmente, se busca que su cuidado al cultivarlas sea más fácil y ecológico, por ejemplo que no necesite mucha agua. También que aporte más vitaminas, como la C.

Estudio constante

Anualmente se alteran genéticamente cientos de variedades y se calcula que unas 7 mil plantas nuevas son evaluadas cada campaña. Las fresas más consumidas en España pertenecen un híbrido entre dos tipos silvestres de los Estados Unidos.

Esa fresa se trajo a Europa, luego regresó a suelo americano, específicamente a California, donde se popularizó. Andaluces viajaron al continente americano para aprender las técnicas de siembra y se trajeron de nuevo la especie. Después de asentada en Andalucía, sus cultivo se extendió a Huelva y Málaga.